chueco arguelles - sergio arguelles

La tecnología ha redefinido una gran cantidad de sectores; por ejemplo, el sector industrial y logístico es uno de los que más se ha visto impactado con la llegada del internet y nuevos hábitos de compra como el e-commerce, creando una demanda cada vez más inmediata.

Es sorprendente ver cómo los volúmenes de productos derivados del comercio en línea continúan creciendo cada vez más. Con base en un estudio de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) en 2016, se destaca que el promedio de edad de los compradores de estos productos en línea fue de 36 años de edad, el 87% vive en ciudades y los cuatro estados que consumen 50% de ese total fueron la CDMX, Estado de México, Jalisco y Nuevo León.

Acorde a ello, muchas empresas de comercio electrónico establecieron instalaciones cerca de estas zonas, donde la tasa de uso de Internet es alta y la infraestructura logística es adecuada para procesar pedidos; sin embargo, los cambios en el modelo de distribución, así como la necesidad de contar con centros de distribución o procesamiento que cuenten con suficiente capacidad para atender este crecimiento de usuarios de comercio electrónico, ha desatado una nueva demanda de desarrollo industrial.

En los últimos años, el comercio tradicional ha cambiado los factores clave de sus operaciones logísticas, como las cadenas de suministro, entregas el mismo día, e incluso, la forma como se gestiona la devolución de los productos. Hoy en día, cualquier retailer que pueda desarrollar una buena estrategia de comercialización que combine su presencia online, así como la venta tradicional, tendrá el éxito prácticamente asegurado.

Anteriormente, muchos establecimientos almacenaban gran cantidad de inventario en tiendas o centros de distribución locales, ahora, el catálogo de productos está cambiando de ubicación hacia macrocentros de distribución que puedan atender las necesidades, tanto de las tiendas físicas como de las ventas en línea. El diseño de la cadena de suministro se ha transformado con base en el modelo comercial utilizado y la magnitud en  las maniobras de operación.

Ante este crecimiento constante del comercio electrónico, el reto más importante será desarrollar una mayor eficiencia a la hora de distribuir a los clientes, porque lo que éstos quieren, es mayor rapidez en la entrega de pedidos. Esto vuelve indispensable a la capacidad de adelantarse a sus necesidades, aspecto que va muy ligado a la tecnología y la informática, ya que mediante el uso de plataformas tecnológicas avanzadas, se consigue sobre todo, un importante ahorro de tiempo y costos.

Otra cuestión que marcará el futuro inmediato de este sector es el de la innovación, en los próximos años, la innovación deberá realizarse en periodos cada vez más cortos para adaptarse al mercado y no desaparecer en el intento. Está muy claro que el e-commerce  ha llegado para quedarse, y el auge de esta forma de consumir, está marcando un punto de inflexión dentro del sector logístico e industrial donde las grandes oportunidades están frente a nosotros.

-Sergio Arguelles