En reiteradas ocasiones he hablado acerca del papel fundamental del emprendimiento en la juventud para la construcción de un México mejor.

En esta ocasión me gustaría centrarme en un tema fundamental para el desarrollo de nuestro país después de los momentos difíciles que hemos vivido en los últimos meses, el emprendimiento social.

El emprendimiento social es aquel cuya misión es combatir la desigualdad, pobreza, exclusión social y deterioro del medio ambiente creando un modelo de empresas que buscan oponerse a estas problemáticas por medio de la innovación y el impacto social medible, a la vez que son autosustentables económicamente.

Este emprendimiento es conocido por mezclar la pasión de realizar una misión social con las características del lanzamiento de un negocio, pero buscando un modelo económico más justo donde la ética y la economía vayan unidas. Desafortunadamente, muchos jóvenes emprendedores sociales suelen tener problemáticas al momento de obtener financiamiento para su proyecto o para medir su impacto, ya que muchas veces carecen de estos conocimientos.

Es por eso que se necesita de iniciativas que permitan traspasar aquellos proyectos sociales almacenados en cuadernos o mentes de los jóvenes para ser llevados a las calles. Un claro ejemplo en Monterrey es el “Laboratorio de Transformación Social” de la UDEM, plataforma que busca impulsar proyectos y negocios sociales tanto con apoyo como asesoría de académicos y empresarios; en la cual, me siento sumamente orgulloso de poder brindar mi apoyo por medio de mentoría hacia estos emprendedores.

Iniciativas como esta permiten incrementar las competencias que el estudiante tiene para generar un cambio en la sociedad de una forma sostenible, así como de fortalecer el proyecto que desea llevar a cabo brindándole herramientas de innovación social que han sido probadas por diferentes emprendedores a lo largo de su proceso de consolidación de productos y servicios.

Ante los retos sociales que vivimos hoy en día, no basta con tener jóvenes conscientes de lo que sucede en el mundo, también es necesario ofrecerle a las nuevas generaciones plataformas donde puedan crear, implementar y consolidar iniciativas de interés social con acompañamiento y vinculación de emprendedores y entidades que impulsen sus emprendimientos, buscando que éstos tengan un mayor impacto en las comunidades.

Afortunadamente, la importancia del emprendimiento social en México cada día toma más relevancia. Hoy en día podemos encontrar plataformas de financiamiento colectivo o crowdfunding, así como convocatorias, eventos y acceso a fondos privados exclusivos para este tipo de proyectos.

No cabe duda que en el emprendimiento social se encuentra la alternativa para un México mejor, pero para que esto se vuelva una realidad, necesitamos que distintos sectores de la sociedad trabajen de la mano para impulsar estas iniciativas, y más importante aún, necesitamos que los emprendedores sociales pierdan el miedo y se arriesguen a llevar a cabo sus proyectos. Al final de cuentas, existe una recompensa que el dinero no puede comprar, y es mejorar la vida de los demás.

-Sergio Arguelles