Soy fiel creyente de que toda persona debe disponer de oportunidades de aprendizaje para hacer realidad sus aspiraciones, contribuir a la sociedad y abrir nuevos caminos hacia la búsqueda de sus aspiraciones.

Es bien sabido que una población competente es la clave para el desarrollo sostenible y la estabilidad de cualquier país. En consecuencia, en el mundo entero se presta cada vez más atención a las políticas que fomentan la enseñanza, formación técnica y profesional como componentes importantes del proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

Según datos del INEA, en México existen 5.1 millones de personas que no saben leer ni escribir, esto significa que la erradicación del analfabetismo continúa siendo hoy uno de los grandes retos que tenemos en nuestro país, una tarea que no sólo le corresponde al gobierno, también a los empresarios, a los ciudadanos y a todos quienes queremos un México mejor.

En este sentido, en FINSA nos dimos a la tarea hace algunos meses de acercarnos con el INEA y encontrar las formas de trabajar en conjunto para combatir el rezago educativo, primero entre los empleados propios de FINSA que trabajan en la operación de nuestros parques, buscando beneficiar a 200 operarios que están dedicados al mantenimiento y operación de todos nuestros parques industriales en México.

Junto con la firma de este convenio, nos comprometimos también a capacitar a nuestros empleados para que puedan desempeñarse como asesores educativos y así promover la habilitación de espacios dentro de nuestros 25 parques industriales en México, para que puedan llevarse a cabo “círculos de estudio” y “puntos de encuentro”, en donde INEA otorgará sus servicios educativos.

Con estas acciones queremos no solamente lograr que todos nuestros empleados sepan leer y escribir, lo que es un derecho básico, sino también crear oportunidades a través de herramientas como talleres en otras disciplinas y en desarrollo humano que se traduzcan en oportunidades reales para ellos, ya que estamos convencidos que es a través de la educación como podremos sacar adelante a nuestro país; social, cultural y económicamente.

Como parte también de este compromiso, formalizamos la Fundación FINSA hace 11 años, con el propósito de otorgar becas a estudiantes talentosos en posición de desventaja económica, para cursar desde la primaria, hasta la universidad. Gracias a esta labor, en el 2017 más de 300 niños y jóvenes son beneficiados con estas becas en reconocidas escuelas y universidades.

Estoy seguro que el derecho a la educación, además de ser un derecho universal, es el cimiento de una industria próspera que conduce a un país desarrollado y un México incluyente, todos nosotros tenemos la responsabilidad de colaborar para hacer que esto suceda.