Hoy en día, en México y el mundo se viven momentos de incertidumbre en distintos ámbitos, que nos retan a encontrar soluciones y Pensar en Grande.

En 40 años hemos visto la evolución del sector industrial; en FINSA, la desarrolladora inmobiliaria que dirijo, nos hemos adaptado a estos cambios en una industria más diversificada y también con mayor sofisticación. Para hacer frente a estos nuevos retos, nos hemos rodeado del mejor equipo y preparado a nuestra gente, hemos salido a buscar los mejores socios comerciales, alianzas, y grandes mentes que han pensado en grande y han apostado por FINSA.

Pensar en grande se trata, tradicionalmente, de buscar ser los mejores y que esto resulte en un éxito económico, pero hoy al pensar en grande, el verdadero impacto se encuentra en transformar comunidades y en dejar un legado: hacer de este mundo un mejor lugar.

Desde un principio, nuestra visión fue ir más allá de la construcción de parques y naves industriales, entendimos que para atraer al país a compañías que generaran empleos dignos, debíamos desarrollar los mejores parques y las mejores naves industriales que les permitieran a nuestros clientes operar con los mejores estándares, igual o mejor que en sus países de origen. Desde entonces, adoptamos una filosofía de centrarnos en las necesidades de nuestros clientes, lo cual nos ha permitido crecer de la mano de ellos. Hoy el 50% de nuestro crecimiento viene de clientes existentes y sus recomendaciones.

Pensar en grande, adelantándonos a las necesidades de nuestros clientes y socios comerciales, rodearnos del mejor equipo e innovación; han sido factores clave en el éxito de FINSA, estamos decididos a ser agentes de cambio y transformar a este país. Es por esto que hoy como en ningún otro momento, México necesita que trabajemos todos de la mano y Pensar en Grande.